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jueves, 6 de septiembre de 2007

Dos años despues...




La roja que ilusiona pierde. Y ante un rival al que ninguneabamos antes del partido. "Bah si le ha ganado Letonia, buenos no deben ser". Y empezaron bien, pero pronto nos pusimos a la cabeza. En el segundo cuarto ya habíamos roto el partido. Pero en este Europeo falta alguien que acabe de romperlo. Juan Carlos Navarro dinamita un partido cuando este empieza a romperse. Contra Letonia ya nos ocurrió, que tras ir ganando cómodamente se nos acercaban en el marcador. Ayer, por no dinamitar el tercer cuarto, ocurrió lo que nadie esperaba. Ocurrió que se nos subieron a la chepa, y que Pepu sentó a Gasol. Incomprensible

Las letonas en la grada, pese a perder con portugal, ya pensaban en su viaje a Madrid. Ni se les pasaba por la cabeza que una selección a la que su país había ganado iba a vencer a la campeonísima España, la españa de Pepu, técnico invicto hasta entonces. Por eso, quizás dieron menos importancia a su partido. Y seguían pensando en Madrid.


Pero enfrente teníamos a jugadores de la ACB que no han tenido el éxito que ellos esperaban, pero la sangre de la escuela de los balcanes corre por sus venas. Jugadores con clase pero a rachas. Rachas que sacan cuando menos las esperas. Ayer fue ese día. Los Planinic, Kasun, Gus y sobre todo un inspiradísimo Marko Thomas, sacaron lo mejor de ellos mismos para demostrar al público español que valen, que son grandes jugadores.

A falta de un minuto, remontada, todo el mundo tranquilo y esperando al final feliz, pero por perdonar de nuevo, los croatas se nos subieron a la chepa, y en un triple imposible de Thomas, pusieron el 84-85 a falta de 3 segundos. La siguiente jugada daría mucho debate, pero prefiero no entrar en si fue falta o no a Rudy.

Lo que me preocupa es la prepotencia con la que se han jugado estos tres partidos, saliendo a la cancha pensando en que la defensa nos da un poco igual, que somos la ostia en ataque y que si nos meten 90 puntos nosotros metemos 110. Ayer en muchas fases del partido pasó eso. Nunca había visto una defensa española tan blanda. Y porque no decirlo, un ataque con tan pocas ideas.

Espero y deseo que esto haya servido como escarmiento a la aparente relajación con la que jugábamos los partidos, porque ahora llega lo importante: Grecia y Rusia. Y esperemos que con la Bomba.

Un saludo.
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