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viernes, 2 de noviembre de 2007

En fútbol no hay nada escrito


Sorpresa, alucinación, éxtasis, incredulidad. Eso es lo que siento cuando llego de Madrid y entro en un bar. El Madrid ganaba 0-4 en Mestalla. Yo iba pensando en el bus en un partido rocoso, difícil, con un Valencia motivado por un nuevo técnico, y un Madrid agazapado atrás y con problemas de creación de juego.

Por lo que he visto después fue todo lo contrario. En boca de mi padre " te perdiste la mejor primera parte del Madrid en muchos años". Maldita suerte la mía. Lo que no llego a comprender es eso. Ese cambio radical. Vale que la introducción de Diarrá reste trabajo a Gago, lo cual le da más libertad y lo mismo ocurre con Guti. Pero que el equipo toque tan bien, que hagan una presión asfixiante en el centro del campo, que se hagan contras tan perfectas, que Robinho desborde... Es que sigo sin creermelo. Estilo Federer lo denominó Schuster. La perfección sobre el césped.

Pero sigo pensando en ello. Llevábamos una temporada típica: problemas fuera de casa, despistes defensivos monumentales, sufrimiento y mal juego para ganar a equipos chicos en casa... Sin embargo las dos salidas más complicadas se solventan con 0-5 y 1-5. Quiero pensar que en el Camp Nou ocurrirá algo similar, pero escapa a todo lo racional.

En definitiva, que en partidos tan inesperados como este radica la belleza del deporte rey. Algunos dicen que puede ser en ocasiones aburrido. Para mí siempre será lo más bello para verlo, comentarlo y analizarlo. Una caja llena de sorpresas, que se van esparciendo día a día, jornada a jornada. Una afición que cada domingo nos envuelve y no nos deja quitar ojo de la tele, radio o teletexto. Nuestra pasión.

PD: ¿Se atreve alguien a pronosticar algo sobre el partido de Sevilla? Yo renuncio...

Edgar García.
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