Google

martes, 22 de enero de 2008

Un sorprendente Numancia recupera el mando

Campeón de Invierno. Es un buen augurio pero no todo está hecho. El Numancia esta cuajando una temporada excepcional, atendiendo a su presupuesto (el tercero más bajo de Segunda, únicamente superando a Racing de Ferrol y Eibar), y a las expectativas del club (que no son otras que mantener a categoría).

Los partidos son jornada tras jornada más duros. Los rivales de abajo no quieren ceder ni un punto más en su feudo, y aunque el nombre de el equipo a batir pueda sonar a partido fácil, cuando vemos su posición en la tabla, en realidad son esos encuentros los más difíciles y en los que se debe fundamentar el posible ascenso. Ni fue fácil en El Ejido (Quero fue el salvador), ni lo será en Las Palmas o Xerez, debido a su delicada situación.

Si el Numancia está ahí arriba, es principalmente por su excelencia lejos de Los Pajaritos. No nos equivoquemos en este aspecto, pues nuestro futuro debe pasar por no dejar escapar ni un punto de nuestro feudo. Muchas cosas han cambiado en casa. Recuerdo el 'fortín' que era en Primera. Equipos de alta entidad sentían la presión de un público entregado, a ras de césped. La climatología era nuestra fiel aliada, y cuanto más frío y hielo hubiera más cómodos nos encontrábamos. Al público estas condiciones no le importaban y bajaban en masa al estadio, ya fuera con los míticos termos o con mantas, bufandas, y demás ropas de abrigo. Ahora, no se llega a las 4.000 personas, el equipo fue pitado (incomprensible, por Dios) en el último encuentro en casa, y el apoyo reside principalmente en el Fondo Sur y más concretamente en las peñas Frente Rojillo y Orgullo Numantino. Pero en tribuna, nadie les sigue.

¿Por qué ocurre esto? Se me vienen a la cabeza diversos motivos, injustos todos, pero posibles. El acostumbramiento del público soriano a la permanencia sin sufrimiento en la categoría, como está sucediendo en los últimos años, ha producido una permanente relajación y una exigencia al equipo mucho mayor. Aquí encuentro un símil con la afición del Valencia. Se acostumbraron al buen juego, a las buenas temporadas en Europa, y ahora, cuando las cosas van mal, pitan. Señores somos un equipo humilde, y si no jugamos tan bien, por lo menos, ganamos. No se le puede exigir a un modesto buen juego y resultados. Sería lo ideal, sí, pero me parece injusto. No quiero entrar en si Arconada es buen o mal entrenador, pero su labor en el equipo está siendo acertadísima. Somos líderes y con 8 puntos de colchón sobre el 4º. ¿Que más podemos pedir?

Las lesiones nos están castigando sobremanera. Un central titular indiscutible el año anterior como Sergio Ortega, todavía no ha podido disfrutar de minutos con continuidad, el delantero titular, Bolo, ha estado alejado al menos un mes de los terrenos de juego, y nuestros interiores de siempre, Del Pino y J.C Moreno, que tan buena temporada estaban realizando, cayeron en una lesión de dos meses. Dificultades que han sido bien sobrepuestas por un banquillo que ha respondido a sus oportunidades. Jugadores como Carmelo, Quero, Mario o Rafa Jordá, han ayudado en gran medida a conseguir puntos de vital importancia.

Por eso, pido a la afición que puede acudir a Los Pajaritos domingo tras domingo, que apoye incondicionalmente a los nuestros, que ya es meritorio lo realizado hasta ahora y sería muy bonito culminarlo.

Porque ya lo decía Antonio Machado: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar".

Edgar
García-Alonso


Publicar un comentario