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miércoles, 19 de marzo de 2008

Nos han quitado lo más importante: La ilusión

Nos han quitado lo más importante: La ilusión

Cuando sientes cierta indiferencia por el resultado de tu equipo, algo grave tiene que estar ocurriendo. La ilusión de un aficionado es lo que le lleva a presenciar los 90 minutos de cada partido como un solemne acto religioso, pero plagado de emociones. Lo que está consiguiendo el Real Madrid 2007/2008 es que el aficionado merengue pierda lo más importante, la ilusión.

Entrar a buscar culpables me parece una pérdida de tiempo. Todos tienen su parte de culpa, pero sobre todo Ramón Calderón, Pedja Mijatovic y Bernard Schuster. Los jugadores y su rendimiento únicamente son una consecuencia de una mala planificación técnica. La abundancia de dinero ha hecho que ser jugador del Real Madrid sea un asunto no demasiado difícil. Basta con tener un buen representante y una buena promoción por parte de la prensa. Porque cualquier aficionado con dos dedos de frente sabe que Drenthe, Marcelo, Higuaín, Salgado, Diarrá o Torres no son jugadores con el nivel suficiente para formar parte de esta plantilla.

Ahora suenan nombres como Luis Fabiano o Poulsen. Y yo me pregunto, ¿nos vamos a pasar toda nuestra vida haciendo rico al Sevilla? ¿Es que el Madrid no tiene más (y en teoría mejores) ojeadores que cualquier otro equipo? ¿No hay Poulsens por doquier en las Ligas Europeas? ¿Cada fichaje del Madrid sea bueno o malo tiene que costar más de 15 millones de euros? ¿Qué pasa con la cantera, no son mejores De La Red o Granero que Diarrá, y con coste cero?

Suena pesado, pero como todos los veranos el Madrid necesita una limpieza profunda. Siempre se dice esta frase por estas fechas, pero nunca se cumple. Señores seamos realistas, por mucho que nos quiera vender la moto el AS o el Marca el próximo año seguiremos aguantando a los cafres de siempre. Sonarán mucho los nombres de C. Ronaldo, Kaka o Cesc pero al final vendrá un jugador mediocre a precio de crack. Es lo que se lleva en el Madrid de Calderón y cía, el pagar a precio de oro lo que no cuesta más de cinco duros.

El espíritu del Madrid de antaño que nos devolvió Capello, se ha tornado en la misma cantinela de siempre desde que se fue Vicente del Bosque. Un equipo con destellos de calidad, pero sin ideas, sin control sobre el rival, ramplón en ataque e inocente en defensa. ¿Qué ocurrirá con Schuster? Seguirá, injustamente, pero seguirá. Es la apuesta personal de Calderón por la que renunció a Capello, y no va a desecharla por las buenas. Mi previsión es que este mediocre Madrid ganará la Liga sin pena ni gloria, Bernard seguirá en el puesto, y el próximo año la presión del mal juego y los resultados desfavorables acabarán con él. Para entonces no habrá un sustituto de garantías y volveremos al ciclo de los García Remón, López Caro, Luxemburgo, etc.

Mi solución es clara: Mourinho. Un entrenador que sabe lo que quiere de cada jugador, que se impone en el vestuario y que sabe preparar muy bien los choques. El Chelsea de Mourinho tenía una personalidad muy definida, y pese a que no obtuvo el máximo cetro continental su superioridad era apabullante. Muchos dicen que Mou es un prepotente. A mi únicamente me parece parte de su particular estrategia, la de restar protagonismo a los jugadores para que se concentren en lo que tienen que hacer, jugar. Pero mi sueño dista mucho de ser cumplido, y suscribiendo lo dicho en el párrafo anterior, seguiremos 'disfrutando' otro año más del alemán del bigote. Seguiremos perdiendo poco a poco la ilusión...
Publicado por Edgar García-Alonso en Tiempo de Fútbol
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