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jueves, 6 de noviembre de 2008

Liverpool 1-1 Atlético de Madrid


Partidazo el que se pudo vivir en Anfield Road el martes pasado entre el Liverpool y el Atlético de Madrid. Las apuestas por la Champions League daban a los ingleses como ganadores, pero desde la primera parte se vio que los de Aguirre no iban a permitir volverse de vacío a España.

El partido comenzó con Aguirre en la grada, ya que tenía que cumplir una sanción. Pero no solo él estaba en la grada, también el delantero Agüero veía el comienzo del partido desde el banquillo. Esto no gustó mucho a los aficionados rojiblancos, los cuales pedían desde la grada la magia del yerno de Maradona.

Los de Benítez también tenían a un hombre clave en la grada, Fernando Torres, el que podríamos decir fue el hombre del partido sin ni si quiera ponerse la botas.

El partido comenzó mal para los del Manzanares, ya que el Liverpool estaba dominando y llegando con bastante facilidad sobre el área de Leo Franco, pero ni el irlandés Robbie Keane, ni el español Riera, estaban muy finos de cara al gol. El Atlético de Madrid aguantó bien toda la primera parte, un trabajo espectacular de Perea y Pernía, y poco antes de que se cumplieran los primeros 45 minutos, Antonio López, con un control increíble, bajó un balón que le llegaba por alto para dar un pase a Maxi Rodríguez, el cual marcó el primero y desató la locura entre la grada atlética.

Con este resultado nos fuimos al descanso, y con una primera parte en la que el Liverpool llevó todo el peso del partido pero que no supo sortear la barrera rojiblanca.

La segunda parte iba a tener la misma dirección, hacia la portería de Leo Franco, aunque el Atlético, ya con Agüero sobre el terreno de juego, intentaba aprovechar alguna contra para hacer el segundo y caminar más tranquilo sobre Anfield. Estas contras no acababan en gol, unas veces por los fallos atléticos y otras por el colegiado sueco, el cual se comió dos manos, una de Mascherano y otra de Carragher.

Pero el protagonismo del colegiado iba a llegar un minuto antes de que se cumpliera el tiempo de descuento, cuando pito un penalti inexistente de Pernía sobre Gerrard, queriendo así manchar el partidazo del argentino con nacionalidad española y regalando el empate al Liverpool.

El empate fue el resultado final, yo creo, que injusto por el penalti, pero justo por el dominio del los ‘Reds’.

El ambientazo en Anfield fue inmejorable, portándose ambas aficiones como era de esperar y con un intercambio de bufandas y camisetas al final del partido en el cual debería haber estado presente el señor Platini.
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