Google

lunes, 13 de abril de 2009

Alas cortadas para 'pajaritos' y 'periquitos'

Ni los peores dramas tienen estos finales tan tristes. Tristes, crueles y a la vez desesperantes. No se le puede pedir a la plantilla del Numancia la UEFA. Ni si quiera se les puede exigir que se mantengan. Lo único que se les puede exigir es que lo hagan con toda su dignidad y que rieguen de sudor el campo de juego. Y creo que de eso, al menos en la tarde de ayer, sabían más los jugadores del Espanyol. Los unos descargaban testosterona sin reservas. Los otros esperaban agazapados como si fueran los visitantes, como si en ése partido no se jugaran tanto, como si sólo fuera un partido más. Pero ambos equipos se jugaban la vida, y los dos salieron del envite moribundos.

Podría extenderme en analizar los fallos del equipo, tanto individuales como colectivos, los fallos de planteamiento del 'novato' Pacheta, y esas cosas que se suelen hacer cuando un proyecto fracasa. Hoy no. Prefiero decir lo que me ha gustado. Así acabo antes. Enorme Juan Pablo. Quizás su mejor partido como portero del Numancia. No es un gran arquero para defender balones aéreos, pero sus reflejos le hacen ser un jugador muy digno para primera división. La defensa en casa cada día está más segura. Atrás quedan aquellas sangrías de 3 ó 4 goles que nos endosaban equipos como el Valladolid o el Betis. Desde el partido ate el Madrid, sólo nos metían un gol por partido. Hoy ni eso. La pareja formada por los 'Sergios' (Ortega y Boris) rinde muy bien, aunque seguimos siendo excesivamente débiles en balones parados. Los laterales defienden correctamente, otra cosa es como atacan. Por último me gustaría mencionar a Aranda. ¿Qué sería el Numancia sin su fichaje? Seguramente de Segunda, pero matemáticamente. Qué jugador, señores. No sé como no ha acabado jugando en un grande. Para los que no lo conozcáis mucho, os recomiendo verle un partido 90 minutos. Es puro espectáculo. Salvando las distancias me recuerda mucho a Ronaldo.

La afición del Espanyol de 10. La mejor que ha pasado este año por aquí sin lugar a dudas. Pegarte un viaje de 600 kilómetros, para pagar de 40 a 65 euros en la entrada de un 'espectáculo' de dudosa calidad, con tu equipo virtualmente en segunda, y no parar de animar durante todo el partido tiene un mérito terrible. Y no eran 4 locos. Eran más de 1200. Un aplauso para ellos y mis ánimos, volveréis a ser grandes pericos. A nosotros nos queda el Calderón. Estaré allí, cómo no, pero ahora mismo tengo el ánimo muy tocado. Espero levantarlo durante la semana, pero la victoria del Getafe en Sevilla me ha dado una puntilla mortal...
Publicar un comentario